Imagen taza texto inspiracional

A todos nos ha pasado alguna vez que estamos ante un proyecto de trabajo sin ninguna idea inicial, ante la hoja de un dibujo en blanco, una canción sin componer… Todos los inicios cuestan, todos lo sabemos, pero no sabemos cómo afrontar ese bloqueo inicial. Incluso en ocasiones en un proyecto ya en curso, de repente nos abandona esa inspiración creativa que tanto nos estaba ayudando hasta el momento.

Aquí tienes unos consejos de cómo conseguir que esa inspiración aparezca o vuelva después de haberse escapado.

1. Aclara lo que quieres conseguir

Piensa en lo que quieres conseguir, escribe de manera muy clara l oque quieres, aunque sólo sea “quiero componer una canción sencilla” o “quiero plantear esta idea para ver si es viable”. 

Una vez tengas claro lo que quieres conseguir, ¡escríbelo! Y añade alguna frase de los beneficios que puede darte una vez completado eso que quieres lograr.

Tener claro lo que quieres y escribirlo te ayudará a olvidarte de tus dudas y estar más centrado y, si en algún momento te falla la confianza, siempre puedes re-leerlo.

2. Sé humilde y no te compares

No quieras cantar como Adele, ni componer canciones como Mozart, ni pintar como Picasso. Cada persona está a su nivel de capacidades, y todo el mundo ha empezado por algo pequeño. Sé consciente de tus habilidades actuales y ponte objetivos humildes, una vez mejores ya podrás aumentar tus exigencias y pedirte algo mejor. 

3. Escucha tu canción favorita

Todos la tenemos, esa canción que en cualquier momento nos anima y nos hace felices, que nos hace revivir un recuerdo o nos hace olvidar todo el presente.
Aprovecha poder recurrir a esta herramienta, disfruta esa canción con todos tus sentidos, y verás como después tal vez ya tengas esa inspiración que tanto anhelas.

4. Date una vuelta, medita o toma el sol

La falta de inspiración puede tener muchos razones de ser, pero la más importante probablemente sea el estrés. Intenta tomarte unos minutos para desconectar y dejar libres tus pensamientos. Hacer una actividad de poco esfuerzo como puede ser dar una vuelta en un parque o tomar el sol en una terraza, puede ayudarte a hacer un reset a tu cerebro y volver con mejores ideas.

5. Pierde el miedo a fracasar

Muchísima gente vive por debajo de sus posibilidades por el miedo al fracaso. A nadie le gusta fracasar y eso muchas veces impide incluso empezar. Intenta engañar a tu miedo y proponte equivocarte. Cambia tu idea del miedo a fracasar y proponte lo contrario: fracasa. Fracasa una y otra vez, pues aprenderás de dichos errores y acabarás descubriendo una manera correcta de continuar lo que querías hacer. Es imposible que le tengas ningún miedo a empezar cuando no te importa fracasar, ¿no crees?. 

Te puede parecer absurdo en un inicio, pero una vez hayas empezado, te vayas a equivocar o no, ya habrás aprendido muchísimo más de lo que hubieras aprendido dudando de tus capacidades y dejándolo para otro día.

6. Disfruta

Siempre que vayas a hacer algo que requiera de tu inspiración, hazlo con la intención de pasarlo bien. Si te obligas a hacerlo e insistes aunque te estés amargando, es probable que te frustres y la inspiración te abandone. 

Por tanto, disfruta de lo que haces. Busca la manera de divertirte y comparte aquello de lo que estés orgulloso.