Hombre saltando

Regula tu sueño

Todos tenemos un reloj interno que nos hace estar despiertos de día y tener sueño de noche. Pero es fácil tenerlo des-sincronizado con el ritmo de vida o rutina que estamos llevamos. 

Seguro que habéis vivido esos momentos de  “oh no… 5 minutos más” por la mañana, o “bueno, no tengo mucho sueño, voy a ver un capítulo más de Juego de Tronos” por las noches. Eso es un claro ejemplo de desajuste del reloj interno. 

Intenta tener un ciclo de sueño lo más regular posible. Ponte una alarma para avisarte que es hora de irse a dormir para al menos conseguir 7-8 horas de sueño.

Haz ejercicio

El ejercicio físico es tan importante como conseguir suficientes horas de sueño. Intenta hacer al menos 30 min de ejercicio al día, las endorfinas que segrega el cuerpo te llenaran de energía.
Por las mañanas te despertarán para estar al máximo todo el día, y por las tardes te proporcionarán energía para acabar genial el día y entrar en un sueño profundo y merecido. 

Desayuna bien

Caer en la tentación de dormir unos minutos más a cambio de desayunar de camino al trabajo es muy común, pero puede desbalancear tu cuerpo durante todo el día si luego intentas aguantar con insuficientes nutrientes hasta el mediodía.

Además es muy recomendable ir comiendo pequeñas raciones a lo largo del día para mantener el cuerpo con energía en lugar de comer solo 3 grandes comidas. 

Medita

La acumulación del estrés consume nuestra energía vital. Relajarse meditando, haciendo yoga o tai chi puede  ayudarte a liberar ese estrés y dejar de tener esa pérdida de energía constante.

La ducha de agua fría

Si eres de las personas que se ducha por las mañanas antes de salir de casa, tienes una oportunidad de energizarte de manera natural muy sencilla.

Solo tienes que cambiar un poco como finalizas tu ducha de la mañana, reduciendo la temperatura del agua lentamente hasta el punto de hacerse mínimamente incómodo. 

El agua fría estimulará tu cuerpo de manera natural y saldrás más despierto y energizado que nunca.

Además estarás practicando la autosuperación, forzándote a una sensación incómoda, lo cual siempre viene bien.

Bebe mucha agua

El motivo más común de la aparición del cansancio no es falta de sueño, exceso de estrés ni falta de alimento. És la falta de agua, asegúrate de beber suficiente agua a lo largo del día. 

Lo primero que va a hacer tu cuerpo para señalizarte la falta de este elemento esencial, es hacerte sentir fatigado/a. Puede llegar a darte dolores de cabeza e incluso lesiones graves si practicas algún deporte estando insuficientemente hidratado.

Evita el exceso de azúcar

El cerebro es un “yonki” del azúcar. Las bebidas energéticas llevan una gran cantidad de azúcar y si bien es cierto que proporcionan energía, así mismo tu cuerpo dependerá de ellas por que perderá lentamente la capacidad de proporcionarse esa energía de manera natural. 

Hacer un consumo consciente de azúcar es muy importante si estamos intentando conseguir que nuestro cuerpo se mantenga con energía sin subidones y bajones.

Prioriza

Un motivo de cansancio y fatiga alguna vez pasado por alto es la sobrecarga de trabajo. Puede venir de otras fuentes como obligaciones familiares o sociales.

Tener claras las prioridades en tus intereses, y los impuestos por alguna fuente externa, puede ayudarte a estar más motivado con tu día a día y a tener más energía.

No fumes

Todos sabemos que fumar es malo para la salud. Pero puede robarte mucha energía al provocarte insomnia.

La nicotina en el tabaco es un estimulante, acelera nuestro corazón y sube la presión arterial, puede dificultar entrar en sueño y aunque consigas dormir el sueño será menos profundo.