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Comer bien puede que sea uno de esos deseos que nos hacemos cada vez que empieza un nuevo año, junto con el de la salud y el de hacer ejercicio.

Aquí voy a nombrar varios hábitos para que podamos hacer realidad este deseo por una vez.

1. No vayas al supermercado con hambre.

Lo hemos hecho todos, caer en la sección de patatas o dulces cuando vamos al supermercado. ¿Los necesitamos? No. Y entonces, ¿por qué lo compramos? Porque normalmente tenemos hambre cuando vamos a comprar la comida. No caigamos en el reclamo del azúcar y escojamos bien nuestras horas de compra.

2. Comer siempre a la misma hora.

Todos tenemos problemas y una vida muy complicada, pero siempre se puede organizar cuándo comer. Que siempre comamos a las mismas horas ayudará a nuestro metabolismo, ya que acelera el proceso que el propio cuerpo sepa cuando se le va a dar energía, y no la consumirá de nuestros músculos, que es algo que ninguno queremos.

3. Haz cinco comidas.

Hacer cinco comidas significa desayunar, almorzar, comer, merendar y cenar, pero estas comidas no pueden ser grandes cantidades cada una o estaremos haciendo lo contrario a lo que queremos. El proceso de la digestión gasta muchas calorías, por ello es que si lo hacemos cinco veces al día, será mejor que si lo hacemos 3 pero con la misma cantidad.

4. Haz una lista.

Antes de ir al supermercado, haz una lista de las cosas que TENGAS que comprar. Así, además, te ayudaras a no caer en el punto 1, ya que no estarás dando vueltas sin saber por el centro.

5. Busca inspiración.

No hay que caer en comer siempre lo mismo, puesto eso no nos llevará a hacer una dieta equilibrada. Hoy en día el móvil y el Internet son nuestros amigos, y debemos usarlos también para ayudarnos a conseguir unos hábitos de comida saludable. Instagram, blogs, Facebook, tienen mil páginas con recetas, desde diez minutos a horas, si eres un cocinillas, donde puedes coger ideas para tus platos e ir variando.

6. Beber mucha agua.

No puede faltar este punto, en el que deberíamos estar pensando mucho más de lo que lo hacemos. Tener una botella de agua siempre cerca es imprescindible, hasta cuando dormimos. Aquí, apuntar que siempre podemos rehutilizar estas botellas e intentar no usar botellas de plástico, que además de no ser necesarias para unos buenos hábitos de comida, no son nada buenas para el medioambiente.

7. Elimina ciertos alimentos de tu dieta.

Todos podemos darnos un capricho de vez en cuando, pero un capricho no puede hacerse una vez al día. La bollería industrial, las patatas de bolsa, la comida procesada, y la comida rápida de restaurantes son tan perjudiciales para nuestra salud que retrocederíamos varios días de lo que hayamos conseguido.

8. No comer de pie.

Comer de pie por tener prisa es contraproducente. No es bueno para nuestro estómago estar en una posición tan incómoda, y haremos mal la digestión.

9. No nos pongamos excusas.

Siempre tenemos muchas guardadas: estamos cansadísimos después de trabajar, es que olía muy bien la pizzería de enfrente, es que no he hecho la compra,  es solo una vez… Aprendamos a querernos más, y eso comienza tratando mejor 

10. Hacer una dieta equilibrada.

Este punto lo he dejado para el final porque, en parte, resume varios de los anteriores. No debemos dejar de tomar hidratos de carbono, ni proteínas – las saquemos de donde las queramos sacar -, ni legumbres, ni, sobre todo, verduras y fruta.


Y así termina este artículo, en el que debemos reflexionar cada uno de nosotros sobre lo que comemos, lo que deberíamos sustituir por otros alimentos, lo que deberíamos añadir… Una vez logremos encontrar una dieta equilibrada, notaremos que estamos menos cansados y tenemos más energía, pues le estaremos dando al cuerpo lo que realmente necesita