Chicas charlando en el trabajo

1. Cuidado con el CV:

La mayoría de la gente a la que pregunto ha mentido en su currículum o en su página de linkedin, poniendo falsas recomendaciones, cursos y conocimientos. Deberíamos pensar que este tipo de prácticas son contraproducentes, ya que después tanto nuestros futuros compañeros como recursos humanos o nuestros propios jef@s serán capaces de saber que hemos mentido rápidamente. El hecho de que en el trabajo lleguen a saber que hemos mentido, puede repercutir en futuros trabajos en los que intentemos trabajar. Recordemos que las empresas las conforman personas, y las personas hablan.

2. Trabajar solos.

A no ser que seamos autónomos y trabajemos como freelance en nuestra casa, nunca deberíamos obviar que trabajamos en equipo. Debemos ayudar al resto del equipo, así como dejarnos ayudar. Cada persona tiene sus defectos, y hay quien no sabe acudir en ayuda de un compañero cuando claramente lo necesita y quien no sabe pedir ayuda. Ninguna de las dos opciones nos hará buenos trabajadores.

Además, si queremos verlo de forma egoísta, debemos considerar que el hecho de trabajar en equipo nos hará mejores a vista del resto de compañeros.

3. Ser negativos. 

Pasamos en el trabajo más horas que en nuestro tiempo libre, por lo que debemos ser capaces de ver las cosas buenas del mismo. Si tenemos un trabajo del que estar hablando continuamente de forma negativa y pesimista, entonces es no es el trabajo en el que deberíamos estar. Y, si debemos continuar en dicho trabajo, tenemos que intentar ver lo positivo de ello. 

Tendemos a hablar peor aún cuando estamos con nuestros compañeros de trabajo, auto-alimentándonos en un bucle que solo disminuye la productividad de todos.

4. No prestar atención a los detalles.

En el trabajo, los detalles lo son todo. Cada email que enviamos, cada entrega que hacemos, cada conversación que mantenemos, va a quedar grabada en la memoria de nuestros superiores o de nuestros compañeros. Todo se puede acabar complicando si decidimos contestar de forma negativa a nuestros compañeros o si somos descuidados con los deadlines.

5. Abarcar más trabajo del que podemos asumir.

Este es un problema que sufren aquellos que quieren abarcar todo. No es mejor aquel que dice sí a todo lo que le piden, sino aquel que cumple todas sus tareas a tiempo. Si bien es cierto que debemos ser ambiciosos, tenemos que saber de qué somos capaces, y de las complicaciones que puedan surgir siempre que aceptemos un proyecto nuevo. Un jefe sabrá entender que le comentes que con las tareas que tienes actualmente no eres capaz de asumir más, y que deberá asignársela a otro compañero o, de no ser posible, que atrasarse su entrega. Siempre es mejor ser sincero con uno mismo para no decepcionar ni a tus superiores ni a tu propia autoestima. Además, cuando estamos sobrecargados, tendemos a cometer más errores, y ello conllevará a entregar un resultado que no será el adecuado.


Dicho esto, debería resumir todo lo hablado en un párrafo:

Entiende tus limitaciones, pero sé ambicioso con tus resultados. No seas un lobo solitario y entiende que la relación con tus compañeros hará de ti una¡ gran pilar en la compañía pues querrán solicitarte ayuda tanto como te querrán ayudar cuando tú lo necesites. Si tienes problemas, analízalos y habla con tus superiores, pero no expandas tu negatividad al resto para que no se contamine la productividad, ya que es lo primero que se ve afectado.