hábitos posturales

Hoy en día los humanos estamos contínuamente quejándonos de todo lo que nos duele el cuerpo. El cuello, la espalda, las lumbares… Estos dolores son normales debido a lo rápido que fue el proceso en nuestra historia de caminar de cuatro patas a dos. Obviando que eso es algo que no podemos solucionar, ya que no nos vamos a poner a andar a cuatro patas de nuevo – tampoco sería una buena solución, creo yo – vamos a generar ciertos hábitos que nos ayudarán a tener menos molestias. 

En otro artículo hablamos de cómo conseguir el hábito de hacer yoga todas las semanas, y es algo en lo que también deberíamos focalizarnos. Por ahora, os comentaré varios hábitos para conseguir una buena higiene postural:

1. Aprender a levantarse:

somos muy sedentarios, estamos demasiado tiempo sentados sin movernos de la silla. Tendríamos que tener la costumbre de parar cada dos horas y andar de cinco a diez minutos. No será difícil buscar una excusa, pues siempre se puede rellenar la botella de agua, ir al baño, o ir a hablar con un compañero. Nuestra salud física es lo primero.

2. Mantener la espalda erguida.

Todo el tiempo que estemos sentados, debemos ser conscientes de tener una buena postura, pues normalmente nos encontramos tirados en una silla, sin mantener la espalda erguida y recta. Y no solo que la espalda esté recta, sino que la posición de nuestras piernas nos permita tener las rugosidades isquiáticas – también llamado culo – bien apoyado en el asiento. Además, la espalda tendrá que estar apoyada, intentando no tener rugosidades en el asiento.

3. No doblar las piernas.

Esto es sobre todo un problema de mujeres, y es que la postura de cruzar las piernas no es nada sana para nuestra espalda. No permite tener el culo bien asentado ni la espalda totalmente recta.

4. Hacer sentadillas.

No como ejercicio, pero sí para cada vez que queramos agacharnos a recoger algo. Curvar nuestra espalda es lo peor que podemos hacer para que no nos duela. 

5. Tener una buena cama.

Los colchones no son baratos, pero nuestra espalda tampoco lo será si acabamos destrozándola y teniendo que ir al fisioterapeuta una vez a la semana.

6. Apoyar un pie en un punto más alto.

Cuando tengamos que estar de pie mucho tiempo, lo más correcto para la salud de nuestro cuerpo es tener un pie apoyado un poco más alto que el otro, e ir turnando entre un pie y otro.  Lo podríamos hacer en un escalón, peldaño, o lo que podamos encontrar.

7. Mantenerse en forma.

Aunque para esto tendremos que adaptarnos a otros hábitos más complicados, es importante estar en forma para que nuestros músculos tengan fuerza. Una espalda floja no será capaz de soportar nuestro peso y tendremos siempre dolores de cervicales. 

8. Estira.

Junto al punto anterior habría que destacar que es muy importante estirar – para ello recomiendo el yoga, pues es un ejercicio muy completo en el que, en una mezcla de ejercicios dinámicos y otros más estáticos, podremos reforzar todos nuestros músculos.


Esto sería un resumen de los hábitos a seguir para poder tener lo que se llama una buena higiene postural. Esto, junto a una dieta equilibrada que también es importante, nos ayudará a estar sanos y a disfrutar más del día a día sin todos esos dolores que solemos padecer los humanos.