ecofriendly-habitos

Ya lo vemos en todas partes. Nos lo dicen los expertos y famosos como Joaquín Phoenix o Leonardo Dicaprio que también han despertado. Hagamos caso a la joven Greta Thun… Que, pese a ser una niña, ha logrado que parte de la población haga caso a la llamada de socorro que nos manda el planeta.
Tenemos muchas formas de no contribuir al empeoramiento de la tierra, y aquí voy a nombrar alguno de dichos hábitos.

1. Usa bolsas de tela.

Todos tenemos alguna tote bag que nos han dado de publicidad o que compramos con serigrafías impresas. Son una buena solución para ir al supermercado y no tener que coger bolsas de plástico.

2. La fruta y la verdura, suelta va bien.

A la hora de pesar la fruta y la verdura, estaba establecido que fuera obligatorio coger una bolsa de plástico, pero ya no es así. En pocos establecimientos te encontrarás con que te pidan coger una bolsa obligatoriamente.

3. Compra a granel.

Todo lo que sean legumbres, cereales, pasta y frutos secos es fácil encontrarlo en una tienda a granel. No caigamos en la pereza de comprar todo de supermercado que, además, suele ser de peor calidad.

4. Piensa antes de comprar.

Esto se refiere a absolutamente todo. Desde nuevas fundas para el móvil – generalmente de plástico – hasta objetos que a lo mejor podemos comprar de segunda mano. 

5. Escoge tiendas slow fashion o segunda mano.

¿Necesitamos tanta ropa nueva cada mes con lo que implica su creación? Si vamos a querer comprar nueva, deberíamos pensar en soluciones como pequeñas tiendas locales o, directamente, comprar de segunda mano.

6. No consumir de ciertas marcas.

Algunas marcas, como Nestlé, Macdonalds o Coca-Cola, son grandes contaminadoras. No consumir sus productos provocará un cambio en ellas, que tendrán que asumir que la población pide que se sea más consciente con el medioambiente.

7. Come productos locales.

Ser eco-friendly ni empieza y acaba con el plástico, sino también con la gran contaminación que produ e distribuir y exportar ciertos productos. Or eso es tan importante aprender a explorar las tiendas locales y comprar productos y alimentos producidos en los alrededores. Ayudarás a reducir toneladas de emisiones de carbón en aviones y cruceros.

8. Usa el transporte público.

Nos hemos vuelto vagos. La mayoría de los trabajos tienen de media mínimo seis horas en su jornada en las que estar sentados, ¿por qué no andar un poco, coger la bici o, de no poder, coger el transporte público? Reduciremos la contaminación de aire, la contaminación acústica y haremos de nuestra ciudad o pueblo un lugar más agradable donde vivir.

9. No pienses tanto en reciclar sino en rehusar.

Está generalizada la idea de que las botellas de vidrio son mejores que el plástico y, de alguna forma, no es del todo cierto. También el vidrio tarda 4.000 años en degradarse. Por ello tenemos que pensar en no comprar tanto y en rehutilizar más lo que tenemos a mano.

10. Reduce tu nivel de carnes de las comidas.

Nadie dice que te hagas vegetariano, pero sí que no desayune, comas y cenas carne, pues ni es bueno para ti, ni lo es para el medioambiente. Utilizamos más dióxido de carbono y agua alimentando a lo que nos vamos a comer que en nosotros mismos. Otra alternativa, además, es comer más pescado que carne, pues es menos contaminante. De todas maneras, tampoco está sería la mejor opción teniendo en cuenta lo mal regulada que está la pesca, haciendo que el 80% de los océanos estén sobrexplotados.