Hombre corriendo entre montañas

En nuestro día a día hay muchas cosas que podemos hacer para ser más sanos. Podemos separarlo en dos momentos: en la comida y en tu tiempo libre. Pasaremos a hablar un poco de cada uno de los principales puntos.

En la comida

En la comida serían cosas tan básicas como: bebe al menos un litro de agua durante el día, empezando con dos buenos vasos de agua al despertarse – recordemos que llevamos horas durmiendo y sin beber. De hecho, es una buena costumbre tener una botella de agua, a ser posible de plástico en nuestra mesilla de noche.

Además es bueno comer fruta, pero más importante es saber cuándo. La fruta en el desayuno o a media mañana, nos sentará mucho mejor que después de las 18:00.

Sobre alimentos que intentar evitar, estaría toda aquella bollería y golosinas, por supuesto, pero no solo. Tampoco los alimentos con mucha grasa o el exceso de sal es bueno para nosotros.

La comida se debe disfrutar, y comer despacio. Así ayudaremos a nuestro estómago a su fácil digestión y después no tendremos dolores estomacales.

Una buena forma de comer sano será hacerse un menú para la semana, así seremos más conscientes de lo que vamos a comer, y podremos hacer una dieta más equilibrada.

En tu tiempo libre, tómate tu tiempo.

Cada uno tiene sus gustos y hobbies pero, ya sea el ejercicio algo que nos guste o no, debemos incluirlo todos en nuestra dinámica semanal. Escojamos uno que nos pueda hacer divertirnos y no nos costará tanto, pero busquemos uno. 

Además, hay que tener en cuenta el abuso de otros vicios que sí que seguimos sin ningún control, como es el exceso de alcohol, tabaco u otras drogas. Aquí nadie va a juzgar lo que hagas, pero controla que no sea en exceso.

Aunque ya lo hemos hablado antes, para que en nuestro día a día nos podamos sentir sanos – y lo estemos – tendremos que seguir una dieta equilibrada y, ¡atención! Una higiene adecuada. No ducharse como es debido puede acabar provocando problemas de dermatitis, pies de atleta, gingivitis, gripe, infecciones vaginales, y una larga lista. 

Duerme suficiente, una media de 7 horas diarias.

El sueño que no durmamos no lo vamos a recuperar nunca. Además, dormir nos ayudará a descansar tanto el corazón como el sistema vascular. Liberaremos hormonas sexuales y las citoquinas (aquellas hormonas que ayudan al sistema inmunitario). Con un sueño estable, seremos más capaces de aprender información y formar recuerdos en nuestro día a día. Por tanto, ¿por qué no vamos a querer dormir nuestras siete horas necesarias?

Dedica tiempo a tus hobbies.

No dejes que todo en tu vida sea ir al trabajo y dormir. Por mucho que muchos de nosotros consideremos nuestro trabajo un hobbie, no debe ser el único. Sal a la calle, tómate una caña con los amigos, ve a hacer fotos, ejercicio, a la bolera, al cine, ¡sal!

Busca la manera de tener más energía en tu día a día 

Ya hemos hablado en el artículo de 9 consejos para tener más energía varios consejos para ello, y uno de ellos es olvidar el teléfono media hora antes de dormir. Esto se debe a que las pantallas de los teléfonos provoca insomnio si la miramos antes de irnos a dormir. Las pantallas LED, LCD o TFT, que son las que tenemos en los móviles, estimulan al cerebro de forma que altera los ciclos de sueño, ya que emite una luz que activa nuestras células ganglionares (que envían una señal al cerebro que le hace mal-entender que es de día.

Por último, tener en cuenta que para todos es necesario un mínimo de actividad social. No nos recluyamos en nosotros mismos por largos periodos, pues esto nos puede acabar acarreando problemas.